Cuidado de tus Bestias

Para la mayor duración y preservación de nuestros productos sigue las siguientes instrucciones de cuidado.

Cuero

La limpieza de los zapatos de cuero debe proceder en el siguiente orden. Primero, frotas con un cepillo suave o una gasa toda la superficie de cuero. Los movimientos circulares son muy efectivos para retirar todo el polvo acumulado. Luego, cubre los zapatos con cera para cuero, recomendamos cera neutra. Existen también en el mercado limpiadores en gel que limpian y renuevan el cuero, son altamente recomendables. Deja secar un par de minutos y, a continuación, con un trapo limpio, lustra la cera hasta obtener un brillo natural. Recomendamos limpiarlos periódicamente por lo menos una vez al mes, si su uso fuese constante.

Para impermeabilizar el cuero y ayudarlo mantenerse durante el invierno es ideal embetunarlos periódicamente con grasa de caballo que podrán encontrar en zapaterías. Esta sella y protege el cuero ante la humedad y lluvias invernales.

Para manchas muy persistentes aplicar jabón neutro con un paño húmedo y después continuar con los pasos anteriores.

Los productos de cuero pueden ser susceptibles a cambios de temperaturas y pueden cambiar su forma de no mantenerlos como corresponde. Es siempre recomendable guardarlos en hormas para así mantener su forma original durante más tiempo.

 

Suede, Nubuck, Gamuza

Para este tipo de cuero, lo mejor es utilizar un spray especial para este tipo de material con el fin de evitar posibles manchas. Existen en el mercado una variedad de limpiadores en espuma y shampoes liquidos.No utilizar ningun tipo de crema ni limpiadores de origen graso, de lo contrario se perderá su acabado “afelpado”.

Se aconseja rociar los zapatos con spray impermeabilizantes (3M Scothguard). Estos te ayudaran a proteger tus zapatos de la lluvia y repeler las manchas de mejor manera.

Cual es mi talla?

Ponte el tipo de calcetines que usarás con tu calzado y mide los pies en la tarde (normalmente se hinchan durante el día). Distribuye el peso uniformemente antes de medir.

Párate erguido sobre una superficie firme con el talón apoyado en la pared y un trozo de papel blanco pegado al piso, y nivélalo contra la pared debajo de tu pie. 
Pídele a alguien que marque la parte más larga de tu pie (conocida como largo del talón al dedo) en el papel con un lápiz o bolígrafo, o mídelo tú mismo de ser necesario. Repite el proceso con el otro pie, ya que los tamaños entre ambos pueden ser diferentes.
Utiliza una regla para medir el largo máximo del talón al dedo que marcaste para cada pie.
Nuestras colecciones de zapatos se componen de distintas hormas lo que hace que a veces puedan variar los tallajes. Mide tus pies y consulta la talla correcta de cada modelo presente en la descripción.
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